A 40 días de La guerra se citan en Pakistán para negociar los puntos para alcanzar el alto a la guerra en Oriente.
El vicepresidente, J. D. Vance, y los negociadores habituales de Washington, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Trump, serán los encargados de intentar generar la Paz.
Las declaraciones de los líderes de las respectivas delegaciones eran mucho más cautas. A punto de emprender su viaje, Vance matizaba el entusiasmo de su jefe. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros desde luego estaremos dispuestos a tenderles la mano”, apuntó. “Pero si intentan jugar con nosotros, encontrarán que el equipo negociador no es tan receptivo”, advertía Vance. “Intentaremos tener unas negociaciones positivas”. El propio Trump, horas después, daba uno de los bandazos que han caracterizado sus posturas durante la guerra, y proclamaba: “¡Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen cartas, más que la de extorsionar al mundo a corto plazo mediante el uso de aguas internacionales. ¡La única razón por la que están vivos en este momento es para negociar!”.
Por el otro lado de Iran estara el Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, que representará a su país junto al ministro de Exteriores, Abbas Araghchí, era aún más tajante a la hora de recortar las esperanzas: “Dos de las medidas acordadas mutuamente entre las partes aún no se han puesto en marcha: un alto el fuego en Líbano y la liberación antes del inicio de las conversaciones de los activos iraníes congelados”.
Ambas partes se sentarán a la mesa con el mediador paquistaní con un horizonte inicial de dos semanas de tregua el plazo empezó a correr el miércoles, en un alto al fuego las negociaciones están en contra de La Paz, los ataques de Israel a Gaza a tensionado la negociación.
PorÑ Alberto Ruiz.
