Este 30 de enero de 2026, a través de un comunicado la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) negó la filtración de información sensible tras el ataque digital reportado contra diversas entidades gubernamentales.
La reciente filtración de datos en instituciones públicas mexicanas ha provocado desconfianza entre miles de ciudadanos, ante la posibilidad de que información personal y administrativa haya quedado expuesta.
La recomendación es no abrir correos o mensajes de cualquier institución bancaria o gubernamental, los fraudes se aforan mas sencillos para los delincuentes cibernéticos, en caso de ver un correo de un a institución es mejor comunicarse directamente con ellos y verificar la información que deseas.
El incidente, que aparentemente involucra a entidades federales, estatales y organismos autónomos, fue atribuido a un grupo de cibercriminales que aseguró haber difundido más de 2.3 terabytes de información confidencial.
Conforme a información difundida por Ignacio Gómez Villaseñor, periodista especializado en ciberseguridad, el grupo conocido como Chronus afirma haber accedido y difundido una cantidad masiva de datos recopilados de 25 instituciones, cifra que, según estimaciones, podría afectar a 36.5 millones de personas, lo que representa el 28% de la población nacional.
Entre los organismos señalados figura IMSS-Bienestar, donde se habría producido la filtración más significativa: 1.8 terabytes de archivos que contendrían expedientes completos del padrón de protección social en salud, con registros que incluyeron ubicaciones, estatus de afiliación y documentos digitalizados.
La exposición no se limitó a una sola dependencia. Universidades, partidos políticos (Morena) y gobiernos locales también formarían parte del universo afectado. En el caso del Instituto Nacional de Perinatología (INPer), se detectó un volcado de bases de datos internas, lo que pone en riesgo el historial operativo y clínico de la institución.
