Solo al inicio de las tiendas bienestar, izo temblar a las tienditas de las colonias, ahora se ven vacías.
La ineficiencia se suma a la desinformación. Al buscar sucursales en la página oficial del Gobierno Federal, tiendas que ya dejaron de operar.
“¿Aquí era tienda? Ya hace como cinco años que ya no… ya no me surtían y como son la única que había y me dejaban hasta el último día, ya dije no, ya no”, relató la ex encargada de una tienda que, para el gobierno, sigue existiendo.
El objetivo teórico de estas tiendas era eliminar intermediarios para apoyar al productor local y al consumidor pobre. En la práctica, sucede lo contrario.
“Se privilegia a las comercializadoras y no a los productores, desde ahí estamos mal”, la versión del gobierno federal consistía en usar una empresa para todo, efectivamente una comercializadora, que surtirá a todas las tiendas, y que creen, solo ganaron los dueños de las comercializadoras, que ahora ya no operan no tienen quien surta las tiendas bienestar.
Así, entre la opacidad total y la ineficiencia, las Tiendas del Bienestar se han convertido en escaparates vacíos donde lo único que abunda son las irregularidades.
Por: Jorge Estrada.
