El 7% de los autos nuevos en Estados Unidos, cuestan menos de 30,000 mil dólares. Ocho de los diez autos más baratos los hacen marcas extranjeras, y todos cruzan por la frontera con México.
Las armadoras internacionales Honda, Nissan, Toyota y Hyundai encendieron las alertas ante el gobierno de Estados Unidos por el futuro del comercio automotriz bajo el T-MEC.
De acuerdo con reportes recientes, estas compañías advirtieron que podrían dejar de vender o producir autos económicos para el mercado estadounidense si no se mantiene un esquema comercial estable dentro del tratado.
El mensaje es directo: los vehículos de bajo costo que dependen de cadenas de suministro entre México, Estados Unidos y Canadá ya no serían rentables bajo el nuevo entorno arancelario impulsado por Washington.
¿Qué está pasando?
- Estados Unidos ha impuesto aranceles de hasta 25% a componentes no fabricados en su territorio, afectando el modelo de producción regional.
- Las armadoras señalan que estos costos adicionales golpean principalmente a los autos más baratos.
- Muchas de estas unidades se ensamblan en México o utilizan autopartes de la región, lo que las hace vulnerables a cambios en el tratado.
Advertencia de la industria
Las empresas ya comunicaron a autoridades estadounidenses que, sin condiciones claras en el T-MEC:
- Se retirarían modelos económicos del mercado
- Subirían los precios para consumidores
- Se romperían cadenas de suministro en Norteamérica
Incluso, directivos del sector han reconocido que los aranceles actuales están “matando los autos accesibles”, en un contexto donde el precio promedio de un vehículo en EE.UU. ya supera los 50 mil dólares.
📉 Impacto potencial
- Menos opciones de autos baratos en EE.UU.
- Mayor presión inflacionaria en el sector automotriz
- Riesgo para la industria exportadora mexicana
Actualmente, gran parte de los autos más accesibles en Estados Unidos provienen de fabricantes extranjeros, muchos de ellos producidos en México bajo el esquema del T-MEC.
El aviso de Honda, Nissan, Toyota y Hyundai no es menor: es una señal de que el modelo de integración automotriz de Norteamérica está en riesgo. Si el T-MEC se debilita o endurece, los primeros en desaparecer podrían ser los autos económicos… y con ellos, una de las pocas opciones accesibles para millones de consumidores.
Por: Luis Villarreal.
