El verdadero intestes de provocar la guerra a Venezuela es el petróleo, desde que llego a la presidencia Nicolás Maduro en 1999 dejo de producir el petróleo dela cual el Diésel como otros productos se escasearon en el mundo.
El enfrentamiento entre Estados Unidos y Venezuela está empezando a consumir a Washington después de más de cuatro meses de creciente presión política, económica y militar, ejemplificada por la imponente presencia del portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, y una armada de barcos estadounidenses en aguas frente a Venezuela.
Cada hora que pasa en el caribe la tensión es mas grande, Estados Unidos necesita una mentira mas para invadir a Venezuela como lo ha hecho con otros países, como lo izo en su época con México, Irán, Irak, Paquistán etc.
Es tanto la desesperación del presidente Trump de invadir a Venezuela que junto a los principales funcionarios y asesores de seguridad nacional en una reunión en la Oficina Oval el lunes por la noche buscando definir los próximos pasos en un enfrentamiento con Venezuela.
La principal causa de invasión del país venezolano es por su riqueza en el petróleo y todos saben que cuando hay oro negro Estados Unidos lo quiere sea como sea en este caso será provocar otrs guerra como es común el los gringos, Venezuela produce alrededor de un millón de barriles de petróleo al día, lo que no está nada mal, pero solo representa alrededor del 0,8 % de la producción mundial de crudo. Venezuela cuenta con una enorme reserva de 303.000 millones de barriles de crudo.
Eso es menos de la mitad de lo que producía antes de que Maduro tomara el control del país en 2013 y menos de un tercio de los 3,5 millones de barriles que bombeaba antes de que el régimen socialista llegara al poder en 1999.
El Gobierno de Estados Unidos ha impuesto sanciones a Venezuela desde 2005, y en 2019 la primera administración Trump bloqueó efectivamente todas las exportaciones de crudo a Estados Unidos de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela. El entonces presidente Joe Biden concedió en 2022 a Chevron un permiso para operar en Venezuela como parte de un esfuerzo por reducir los precios de la gasolina, una licencia que Trump revocó en marzo, pero que posteriormente volvió a conceder con la condición de que ningún beneficio fuera a parar al Gobierno de Maduro.
Estados Unidos produce más petróleo que cualquier otro país en el mundo. Pero aún así necesita importar petróleo, especialmente el que produce Venezuela.
Esto se debe a que Estados Unidos produce crudo ligero y dulce, que es bueno para fabricar gasolina, pero no para mucho más. El crudo pesado y ácido, como el de Venezuela, es crucial para determinados productos que se fabrican en el proceso de refinado, como el diésel, el asfalto y los combustibles para fábricas y otros equipos pesados. El diésel escasea en todo el mundo, en gran parte debido a las sanciones impuestas al petróleo venezolano.
Venezuela está cerca y su petróleo es relativamente barato, debido a su textura viscosa y fangosa, que requiere un refinado significativo. La mayoría de las refinerías estadounidenses se construyeron para procesar el petróleo pesado de Venezuela y son mucho más eficientes cuando utilizan petróleo venezolano que cuando utilizan petróleo estadounidense, según Phil Flynn, analista senior de mercados de Price Futures Group.
